Otra diario dedicado a mis amistades lejanas...
Una invitación a una navidad tan particular no se puede refutar…así que aquí estamos de nuevo en el frío de la subética. Llegamos para la cena que tomamos apurados pues el tiempo es justo para irse a la misa…única por sus villancicos tocados en vivo por músicos locales.

Luego el disfraz de pastores para la murga ya tradicional entre la peña de amigos…este año no recorrimos las casas, nos fuimos a los bares a reanimar la noche….o quizás a atormentar a los clientes y dueños con nuestros desafinados instrumentos.

El resto de los días han sido de mucho estar en el brasero, frente a la chimenea y la tele, licorcitos, comidas y dulces navideños…y la grata compañía de Mauricio. Que gloria, a pesar de la gripe!

